BIENVENIDOS A LOS PASILLOS DEL MUSEO VIRTUAL DE COGNAC

Pasillo Francés

Desde aquí comienza el recorrido por las distintas salas de la colección francesa de cognac. Encontrarán objetos publicitarios, material gráfico, botellas varias, etc. No nos interesa solo mostrar un volumen de cosas indistintas, nos preocupa más contarles las historias que hay detrás de cada objeto, de cada artículo. Queremos de alguna manera que toda la riqueza de la vida y el “savoir faire” de la gente de la Charente se vea reflejada en este museo!
Los invitamos a recorrer a modo introductorio la sala general del Pasillo Francés… 

Sala del Vidrio y Papel

Sala Objetos Varios

Salas Especiales

Pasillo Argentino

En los comienzos del siglo 20  el cognac fue una bebida muy “distinguida” en Argentina, principalmente gracias a que las botellas que se ofrecían en los lugares relevantes de la época provenían de Cognac, Francia y también por el poder adquisitivo del consumidor. A medida que el tiempo transcurría varias bodegas locales comenzaron a importar a granel el “eau de vieux” procediendo a embotellar y etiquetar con nombre propio. Existen unos pocos que hacia el año 1940 ya destilaban y vendían productos de excelente calidad como fue el caso de la casa Otard Dupuy, en el establecimiento Cinzano en la provincia de San Juan, Argentina. Otros, comenzaron a destilar  brandies propios unos años después a los cuales también denominaron “Cognacs” o “Coñacs” intentando asimilar a su homónimo francés, para identificarse entre otras cosas con su calidad.  Hacia los años 1960, 1970 e inclusive 1980 ya era una bebida muy difundida con algunos ejemplares de excelente calidad y otros solamente muy populares, para luego pasar prácticamente al olvido entre las nuevas generaciones.

Los invitamos a recorrer a modo introductorio la sala general del Pasillo Argentino…

Sala del Vidrio y Papel

Sala Objetos Varios

Salas Especiales

Sala de licores secos o de sobremesa

En los comienzos del siglo 20  el cognac fue una bebida muy “distinguida” en Argentina, principalmente gracias a que las botellas que se ofrecían en los lugares relevantes de la época provenían de Cognac, Francia y también por el poder adquisitivo del consumidor. A medida que el tiempo transcurría varias bodegas locales comenzaron a importar a granel el “eau de vieux” procediendo a embotellar y etiquetar con nombre propio. Existen unos pocos que hacia el año 1940 ya destilaban y vendían productos de excelente calidad como fue el caso de la casa Otard Dupuy, en el establecimiento Cinzano en la provincia de San Juan, Argentina. Otros, comenzaron a destilar  brandies propios unos años después a los cuales también denominaron “Cognacs” o “Coñacs” intentando asimilar a su homónimo francés, para identificarse entre otras cosas con su calidad.  Hacia los años 1960, 1970 e inclusive 1980 ya era una bebida muy difundida con algunos ejemplares de excelente calidad y otros solamente muy populares, para luego pasar prácticamente al olvido entre las nuevas generaciones. Los invitamos a recorrer a modo introductorio la sala general del Pasillo Argentino…